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La noche de este lunes, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que Estados Unidos no saldrá de Afganistán de manera apresurada y mantendrá su apoyo a los esfuerzos del gobierno local contra el Talibán, pero con condiciones y plazos.

Va contra Afganistán

Tras reconocer que el riesgo para la seguridad nacional es “inmenso”, el mandatario indicó que el futuro de Afganistán será determinado por los afganos, sin injerencias sobre su desarrollo político y social, y dejó en claro cuál será el papel de su gobierno.

“No somos constructores de naciones, matamos terroristas”, dijo Trump ante altos mandos militares encabezados por el secretario de Defensa, James Mattis, reunidos en el Fuerte Meyr en esta ciudad, a las afueras de la capital.

Trump no precisó datos sobre el fortalecimiento de los esfuerzos de su gobierno en Afganistán, al sostener que no anunciará por anticipado sus acciones militares, y que los enemigos de Estados Unidos nunca deben conocer con anticipación sus intenciones.

“No voy a decir cuándo vamos a atacar, pero atacaremos”, dijo el mandatario, quien indicó que serán las condiciones en el terreno de operaciones las que dicten la estrategia,” y no horarios arbitrarios”

Estados Unidos, que interviene en Afganistán desde hace 16 años en el conflicto militar más largo de su historia, mantiene actualmente unos ocho mil 400 elementos de tropa en ese país, el mayor contingente de los 13 mil efectivos militares de la coalición internacional.

En junio pasado, Mattis fue autorizado por el Congreso para enviar tres mil 900 elementos adicionales, a fin de ampliar los esfuerzos de capacitación de las fuerzas afganas, así como de apoyo logístico a estas en la conducción de operativos especiales.

Nueva estrategia 

La nueva estrategia presentada este lunes fue consensuada el viernes pasado, durante una reunión en la casa presidencial de descanso de Campo David entre el mandatario y su equipo de seguridad nacional, y representa una cambio en la postura inicial de Trump a favor de salir de ese teatro de operaciones.

Trump dijo haber llegado a tres conclusiones sobre los intereses del país en Afganistan, y que el fin del involucramiento de Estados Unidos en ese conflicto deberá ser honorable, por lo que no habrá una salida apresurada.

“Una retirada precipitada crearía un vacío para los terroristas, incluidos Estado Islámico (EI) y Al Qaeda, que lo llenarían instantáneamente, tal como ocurrió antes del 11 de septiembre (de 2001)”, advirtió Trump, quien criticó la decisión de su antecesor Barack Obama de sacar las tropas de Irak en 2011.

Trump dijo que las consecuencias de una retirada precipitada son predecibles, y aludió los atentados de la semana pasada en Barcelona como recuerdo de la amenaza que representan grupos como EI.