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México atraviesa una época muy compleja; turbulenta en diferentes ámbitos. Ya con una mirada histórica resulta imposible ocultar que los mexicanos padecemos una lista larga (casi interminable) de rezagos sociales que amenazan la gobernabilidad del país.

Y si a lo anterior sumamos una corrupción galopante, una ausencia de ética en la mayoría de los servidores públicos que ejercen funciones de gobierno (la iniciativa privada tampoco canta mal las rancheras) y una creciente oleada de conflictos de interés que inunda a la mayoría de las organizaciones (incluidas las que –dicen– no persiguen el lucro o que representan a la sociedad civil) entonces tenemos una bomba de tiempo que amenaza nuestra viabilidad como país.

De ahí la importancia de aferrarnos a una esperanza. De abrazarnos a la idea de que aún existen mexicanos que cumplen sus promesas, no engañan o juegan con los sueños y proyectos de vida de las personas. Que todavía nuestro México tiene una posibilidad de superar sus males gracias al trabajo conjunto y coordinado de ciudadanos comprometidos con los ideales que fundaron nuestra República, nuestra Patria.

Y esa es, justo, la promesa que la Barra Mexicana, Colegio de Abogados (BMA) ofreció a la sociedad mexicana el pasado 23 de febrero al tomar protesta su nuevo Consejo Directivo Nacional. ¿Qué compromiso asumió José Mario de la Garza Marroquín, actual presidente de la BMA?

“Me comprometo […] hacer de la Barra Mexicana Colegio de Abogados, la conciencia jurídica de nuestro país […]. El que nuestro Colegio sea el celoso guardián del Estado de Derecho para velar siempre por la defensa de la legalidad, como principio y paradigma de nuestra conducta social […] un deber irrenunciable y permítanme decirles por qué: porque los abogados barristas no vivimos del Derecho; vivimos por el Derecho”.

Foto: Margarita Luna Ramos, Ministra de la SCJN, Ricardo Ríos, expresidente de la BMA,  Raúl Cervantes, titular de la PGR, José Mario de la Garza, presidente de la BMA y Juan Manuel Carreras, Gobernador de San Luis Potosí. 

* El autor es abogado, periodista y administrador. Miembro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados (BMA) y de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE Colegio). Profesor de posgrados en Alta Dirección, Derecho, Gobierno y Políticas Públicas en la UNAM, EBC, UP, ICAMI y HC Escuela de Negocios.