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La primera vez que escuché el término que da origen a esta columna fue en los toros. Mi tío Enrique Mariscal, quién en su juventud fuera un extraordinario jugador de futbol americano y nombrado en 1950 por el diario La Afición el softbolista del medio siglo, era también un gran aficionado a la fiesta brava.

Un nutrido grupo de amigos se juntaba a comer en una cantina ubicada en el centro de la Ciudad de México llamada “El gallo de oro”, donde la broma sacaba sangre, el licor corría en abundancia y las discusiones parecía que terminarían en un zafarrancho.

En medio del griterío y los improperios, se oía a alguien defender a Manolo Martínez de los embates de sus malquerientes y el principal argumento para rendir culto al diestro regiomontano era referirse a él como el “mandón” de la fiesta.

Si a usted le gustan los toros, tendrá su opinión y la respetaré porque aplico la máxima de aquel abuelo que le decía a su mujer: “Odio discutir cuando estoy de acuerdo”. Lo cierto es que la sabiduría popular aconseja no alegar de política, religión ni cuestiones relativas a la tauromaquia.

Cuando enlazamos el tema con el futbol, recordamos que han existido equipos que marcaron una época, “mandones” pues, en las diferentes etapas del balompié nacional e internacional.

Quizá el primer cuadro que dominó la escena fue el Santos de Pelé y sus interminables giras recolectando dólares y enseñando la magia de un equipo que jugaba por nota. Vino luego el Real Madrid de los 60 y sus triunfos en la liga de Europa. Tuvo su auge el Ajax de Holanda por los 70, luego el Milán en los 80, dando paso a la alternancia en el dominio con los equipos ingleses, el Bayern Munich alemán y en los tiempos recientes la aceitada maquinaria del Barcelona.

En México la leyenda recuerda a los “once hermanos” del Necaxa. A mí ya me tocó ver al “campeonísimo” Guadalajara, al Cruz Azul de Miguel Marín, Alberto Quintano y Fernando Bustos, por mencionar solo a algunos, al América de los 80, el Necaxa de los 90, el rey de los torneos cortos, Toluca y el ascenso de Pachuca, junto a los cuadro regios y el Santos.

Pero la pregunta es: ¿Existe en la actualidad un “mandón” en el futbol mexicano? Porque normalmente la corona pasa de manos cada seis meses y las fuerzas de los que invierten en serio están muy parejas.

Por eso me permito aplaudir y como dice el maestro Catón, con las dos manos para mayor efecto, al Guadalajara. Con sólo jugadores mexicanos, la mayoría de ellos extraídos de su cantera, pelean la punta de la liga y en la copa, se meten a su cuarta final luego de vencer a uno de los favoritos, el Monterrey. 

El trabajo de Matías Almeyda ha sido serio, responsable y rindiendo frutos en todos los sentidos. Jugarán en su estadio por lo que seguro estoy que levantarán el trofeo que los acredite como los “mandones” del momento.