compartir en:

Luego de que Corea del Norte reportara con éxito su primer lanzamiento de misil balístico intercontinental (ICBM) que podría alcanzar cualquier punto geográfico del planeta, Estados Unidos solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Permanente de Naciones Unidas (ONU) para discutir la nueva prueba con un misil balístico que realizó el país.

De acuerdo con el reporte, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, presentó la solicitud de su gobierno esta tarde, horas después que la administración de Trump convocara la reunión.

La reunión tendrá lugar este miércoles, aunque se desconoce si la administración Trump buscará empujar la imposición de nuevas sanciones contra Pyongyang, una de las opciones para presionar a ese régimen a abandonar su programa de misiles balísticos.

Otras opciones que la administración Trump podría incluir es una mayor presencia militar en aguas de la península coreana, además de gestiones diplomáticas con otros países, aunque la negativa de China a aplicar más presión ha dejado pocas opciones efectivas en este frente

El misil era un ICBM recién desarrollado alcanzó una altitud de dos mil 800 kilómetros y fue disparado en su ángulo más alto y voló durante 39 minutos.

El lanzamiento de prueba, llamado Hwasong-14, estuvo bajo la observación del líder norcoreano, Kim Jong-u.

El ICBM es un paso importante en el controversial programa de desarrollo de misiles de la RPDC, que tiene Pyongyang que tiene como objetivo garantizar la defensa de la seguridad del país y el derecho a la existencia nacional ante amenazas de Estados Unidos.

"Ellos han hecho algunas cosas bastante importantes en las pruebas en el último año o dos ya", dijo Andrew Gilholm, director de análisis de Asia del Norte en Control Risks Group. "No hay una línea roja clara en la que Estados Unidos digan 'si pasas esta línea roja, haremos algo diferente'.

Países que han condenado el lanzamiento 

Rusia y China pidieron hoy a Corea del Norte cesar sus ensayos con misiles y armas nucleares y a Estados Unidos cancelar de inmediato el despliegue de su escudo antimisiles en Corea del Sur, además apoyaron una investigación independiente sobre la cuestión de las armas químicas en Siria.

Por otro lado el gobierno mexicano condenó, “en los términos más enérgicos”, el lanzamiento.

A través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) expresó en un comunicado que el lanzamiento de este misil balístico intercontinental “constituye una nueva violación al derecho internacional y a múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al tiempo que pone en riesgo tanto la estabilidad regional como la paz y seguridad internacionales