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Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos, enfrenta inundaciones catastróficas sin precedentes que amenazan la vida, dos días después de que el Huracán Harvey ingresara a tierra por la costa del sureste de Texas.

Los daños provocados por los vientos, pero principalmente la lluvia, generada por Harvey se extienden a lo largo del sureste de Texas, desde Corpus Christi, hasta la frontera con Louisiana.

La tormenta, que ingresó a tierra la noche del viernes pasado como un huracán de categoría cuatro, ha provocado la muerte de cuando menos cinco personas hasta ahora y un número incalculable de casas y negocios inundados, dañados o destruidos en múltiples comunidades a lo largo de la costa.

En el área de Houston, Harvey ha dejado un total de 86 centímetros de lluvia desde el pasado viernes y hasta la mañana de este lunes y se pronostica que la tormenta volverá al Golfo de México, donde recuperará humedad para regresar a Houston y Galveston con más lluvia durante por lo menos los próximos cuatro días.

“Este evento es sin precedentes, todos los impactos son desconocidos y van más allá de cualquier experiencia”, indicó en un mensaje en Twitter, el Servicio Nacional del Clima de Estados Unidos.

El alcalde de Houston, Sylvester Turner, informó que "la mayoría de las vías principales y sus caminos secundarios" están ahora "impasibles", e instó a los residentes cuyas vidas no estaban en peligro a abstenerse de llamar al número de emergencias 911, que ha sido saturado por llamadas de auxilio.