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El día de ayer, el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Tom Homan, afirmó que la agencia desplegará a más agentes a las “ciudades santuario”, tales como Chicago y Los Ángeles, con la intención de redoblar los esfuerzos para terminar con la inmigración ilegal desde México y Centroamérica.

Dos propósitos

Homan explicó, durante una conferencia de prensa, que la estrategia de la administración del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal tiene dos propósitos, uno es la creación de una campaña de educación pública que informe sobre los peligros que conlleva cruzar las fronteras de manera ilegal, y el otro es realizar una advertencia de que la mayoría de los inmigrantes indocumentados, incluyendo niños no acompañados y familias que crucen a Estados Unidos serán detenidos y deportados.

"Ciudades santuario"

En el mismo marco, el director de ICE criticó y se quejó de las “ciudades santuario”, pues aseguró que éstas alentan la inmigración ilegal al no cooperar con los agentes de ICE. Homan incluso calificó dichos “santuarios” como “antiestadounidenses”, pues aseguró que “escudan y ocultan con intención a personas que violan las leyes de este país”.

“No hay santuario para la inmigración ilegal, pueden llamarse ‘ciudades santuario’, pero no hay ‘santuario’ en este país de las operaciones policiales migratorias”, afirmó Homan.

Por otro lado, el funcionario no quiso dar más detalles sobre la “Operación Mega”, que incluiría redadas a nivel nacional a lo largo de septiembre, pero que fue suspendida por atender las emergencias de huracanes en Texas y Florida. Defendiendo su mano dura contra los inmigrantes, Homan aseguró que también lo hace por su bien, pues recordó los peligros que cruzar la frontera significa.