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Por: Gery Vereau

Con media hora de tardanza, en espera que se termine el último rezo del rosario, el sábado la asamblea de la Mayordomía Guadalupana de Passaic fue un mar de contradicciones.

Por un lado, el presidente de la Mayordomía Guadalupana de Passaic, Asunción Florez, anunciaba que el próximo sábado sería trasladado el tronquito venerado, en el que se apareció la imagen de la Virgen de Guadalupe, a la iglesia San Antonio de Padua.

“En pláticas con el alcalde se llegó a una propuesta que se va a llevar el tronquito a la iglesia San Antonio de Padua el sábado (12 de agosto) en la tarde, es un mejor resguardo en una iglesia a que lo boten,” confirmó a Diario de México edición USA Florez, presidente de la mayordomía.

Por otro lado, René Barrera, asesor de la Mayordomía, invitaba a una reunión el próximo jueves en una pizzería local, y convocaba a una asamblea general para el sábado próximo, advirtiendo que tenían que pedir permiso a las autoridades locales para el desarrollo de la misma.

El único acuerdo tomado a mano alzada por un centenar de asistentes (poca presencia si se estima que de 69 mil 781 habitantes el 30% es mexicana según el Censo de 2010), fue solicitar que se permita rezar el rosario los sábados, una práctica que lleva más de cinco años en el lugar.

Pero si se demuele la capilla, ya no habrá lugar para el rezo del rosario. “El alcalde ha dicho que va a demoler la capilla. Él es la autoridad, y nosotros no nos podemos oponer. Nosotros seguimos las reglas de las autoridades. También quería decir que la gente está muy indignada con él, hablan mucho en redes sociales ofendiéndolo, nosotros queremos por favor, que lo respeten. Y que nosotros no nos hacemos responsables de esas opiniones”, aseguró Florez.

En la ponencia hubo micrófono abierto para los asistentes, pero fueron pocas las reacciones contra la relocalización del tronquito, aparentemente por miedo al registro en videos que irían a parar a las autoridades locales. Al menos, se pudo notar, que había dos cámaras extrañas y ajenas al evento que registraban el momento. Ante ello, la mayordomía abrió la sesión a testimonios de devotos de la Virgen de Guadalupe.

Es así que la poblana Floriberta Calixto, de 68 años, y la guerrerense Gaby Segura, relataron a los asistentes como pudieron procrear, luego que la ciencia médica descartara que pudieran tener hijos, y aseguran que todo fue un milagro de “Lupita”.