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Una mujer mexicana, madre de tres hijos, que enfrentaba el riesgo de ser deportada, fue autorizada a permanecer en el país por otros seis meses, luego de que el pasado lunes el obispo de El Paso y otros líderes religiosos intercedieran por ella.

María Elena De Loera, recibió un permiso por motivos humanitarios para permanecer en el país por seis meses a fin de que pueda acompañar a su hija Alia, de ocho años de edad, en su tratamiento médico contra el cáncer que padece.

Sería deportada

El permiso le fue otorgado aun cuando ya había recibido la notificación de que sería deportada.

La decisión se produjo después de que el obispo Mark Seitz y otros líderes religiosos intervinieron en su nombre, uniéndose a su abogada Linda Rivas pidiendo a los funcionarios de la Oficina de Inmigración y Aduanas, demorar su deportación.

El tercero en dos años

Este es el tercer permiso que De Loera recibe en los últimos dos años, después de que solicitara asilo en Estados Unidos en 2014, argumentando que temía por la seguridad de sus hijos tras el asesinato de su esposo en México.

Meses después de solicitar el asilo, su hija menor fue diagnosticada con cáncer. De Loera, a quien se le negó la solicitud de asilo, recibió permiso para permanecer en el país en 2015, mientras que su hija recibía tratamiento para el cáncer.

Pero este año, su petición de permanecer en el país fue negada, lo que motivó al obispo Seitz y otros líderes religiosos a intervenir en su nombre.