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Una investigación en el penal estatal de Puente Grande dio a conocer que en uno de los módulos de la prisión operaba una banda que se dedicaba a extorsionar a migrantes mexicanos que se encontraba viviendo en Estados Unidos. 

Se hacían llamadas telefónicas

Según las autoridades, las extorsiones se realizaban por medio de llamadas telefónicas que tenían como principales objetivos los estados de California, Florida, Texas, Oregon, Illinois y Oklahoma. De esta forma lograron alrededor de 7 mil dólares. 

Guiones para extorsionar

Durante la inspección se encontraron 25 libretas, dos agendas y 18 memorias telefónicas. En algunas libretas se hallaron guiones que indicaban que decir en las llamadas para poder pedir dinero. 

En el penal no hay señal

Aunque dentro de Puente Grande existe tecnología que inhibe la señal de los teléfonos celulares, la banda logró hacer llamadas para contactar a las víctimas y hacerse pasar por autoridades migratorias, abogados, personal del aeropuerto, defensores de derechos humanos y hasta por familiares lejanos. 

Familia en problemas

Incluso en ocasiones se les hacía pensar que sus parientes habían sido detenidos por algún problema legal o por secuestro por parte de algún grupo delictivo. En muchas ocasiones se les pedía dinero para resolver el problema. 

Luego de este descubrimiento, la fiscalía estatal comenzó con una investigación para dar con los cómplices de la banda en el exterior del penal.