compartir en:

Lisa Marie Carter, una mujer de Buffalo, contó su historia este fin de semana tras haber sido acosada sexualmente por Sam Hoyt, un ex legislador estatal y principal asesor económico del gobernador Andrew Cuomo.

Marie presentó una demanda federal contra Hoyt por participar en un “patrón de acoso sexual, agresión, discriminación y represalia “contra ella”.

Carter explicó al diario The Buffalo News, a quien había pedido mantener su nombre en el anonimato, que el exasesor económico del gobernador aprovechó que le había conseguido un trabajo estatal para “manipularla, acosarla y agredirla sexualmente”.

JUICIO

Más tarde, la mujer, quien decidió hacer publica su identidad, acusó al gobernador Cuomo y a otros miembros de su administración de “ignorar intencionalmente” numerosas quejas sobre lo que ella llamó los “actos horrendos” Hoyt.

“El acusado Andrew Cuomo tenía conocimiento directo de algunos o todos los hechos discriminatorios e ilegales que ocurrieron, y no iniciaron ninguna investigación ni prohibieron la conducta ilícita que estaba dentro de su competencia y autoridad”, afirmó.

El juicio, que está fechado el próximo sábado, está siendo archivado en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Manhattan.

Por su parte, la administración de Cuomo negó las afirmaciones de Cater de que ignoraba sus quejas o de que el mismo Cuomo estaba al tanto del asunto.

Paul Liggieri, un abogado de Manhattan que representa a Cater, dijo en una entrevista que los daños monetarios que se buscan no están especificados en este momento.

Sam Hoyt, exjefe regional de la corporación Empire State Development, conoció a Carter en un evento de recaudación de fondos en 2008 y retomaron contacto siete años más tarde.

En 2015, Cater era una víctima de violencia doméstica que contactó con diferentes agencias públicas y Hoyt, que trabajaba en una de ellas, le ayudó a encontrar un apartamento y un empleo estatal en el Departamento de Vehículos de Motor.

Carter explicó al diario New York Post que, aunque en un inicio coqueteaban, más adelante Hoyt se colgó de la oportunidad laboral que le dio a la mujer por lo que ella tuvo que afrontarse a actos no deseados, entre ellos besos, tocamientos en la entrepierna y llamadas o mensajes “acosadores”, que recibía a diario.