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Tras el anuncio de la administración del presidente Donald Trump por medio del Departamento de Seguridad (DHS) de poner fin al Programa de Protección Temporal (TPS) para los nicaragenses , y una prórroga de seis meses al TPS de Honduras, programas que amparan de la deportación a unos 60,000 indocumentados desde el 5 de enero de 1999. un grupo bipartidista de la Cámara de Representantes propuso una iniciativa de ley para dar la residencia a los indocumentados beneficiarios.

En caso de ser aprobada por ambas cámaras del Congreso, la medida daría a ciertos indocumentados de El Salvador y Haití protegidos por el programa, la oportunidad de solicitar la residencia bajo uno de los principales requisitos de asilo en Estados Unidos, el miedo de regresar a sus países de origen, sin embargo, hay pocas probabilidades de que la iniciativa sea aprobada.

El proyecto de ley beneficiaría a unos 220 mil indocumentados salvadoreños protegidos de la deportación desde marzo de 2001, y cerca de 57 mil haitianos cuyo TPS fue prorrogado por seis meses y por última vez el 24 de mayo, otorgando amparo de deportación hasta el 22 de enero de 2018.

El proyecto de ley, denominado ASPIRE, pretende permitir que cualquier indocumentado protegido por el TPS antes del 1 de enero de 2017, pueda pedir la residencia legal permanente, pero sólo si demuestra ante un juez de inmigración que regresar a su país de origen representaría un peligro extremo.

“El TPS se creó con apoyo bipartidista para proteger las vidas humanas”, declaró la representante demócrata por Nueva York Yvette Clarke.