compartir en:

Listo para su primer evento público desde los violentos sucesos en Charlottesville, Virginia, el presidente Donald Trump llegó ayer a Phoenix, Arizona, donde daría más tarde un discurso a todos sus seguidores, sin embargo, desde el momento de su llegada, grupos opositores se reunieron para mostrar su desaprobación, tanto contra la administración del mandatario, como contra su actitud ante la violencia en Virginia.

Trump saludó a decenas de agentes de la Patrulla Fronteriza y de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en las instalaciones de la Estación Aérea del Cuerpo de Marina en Yuma.

Trump no hizo comentarios formales durante la hora y media que pasó en Yuma, antes de dirigirse a Phoenix, la capital de Arizona, donde realizaría el mitin en el centro de convenciones de Phoenix, aunque hasta el cierre de esta edición no se había concretado la reunión.

Por otro lado, muchos temían que el funcionario aprovechara su visita para otorgar un perdón presidencial a Joe Arpaio, exsheriff del condado de Maricopa que fue declarado culpable por detener a personas “de apariencia” indocumentada y violar la orden de un juez, sin embargo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders descartó esa posibilidad, pues aseguró que no se expedirá el perdón a Arpaio.

“No habrá ninguna discusión de eso en ningún momento, ni se tomará ninguna acción en ese frente”, dijo.