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Ante la incertidumbre con respecto al futuro de los beneficiarios del Programa de Acción diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), un grupo de 34 congresistas republicanos pidieron al presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, que someta a votación la llamada Dream Act, una ley por la que los dreamers podrían regularizar su situación migratoria.

Por medio de una carta, los legisladores conservadores solicitaron a Ryan llevar al pleno dicha misiva para evitar la deportación a cientos de miles de jóvenes inmigrantes. “Estamos de acuerdo con el presidente Trump en que la acción ejecutiva no era el proceso adecuado para resolver este problema, como se hizo durante la administración anterior, y creemos que el congreso debería actuar”, escribieron los congresistas.

“Estamos obligados a que es una amenaza de seguridad pública de vuelta es simplemente ridículo”, aseguró.

Dijo que las “ciudades santuario” se encuentran librando una batalla legan con el Departamento de Justicia, y ya se está tratando de retener el financiamiento federal de las ciudades que no apoyen a las autoridades federales.

“Quieren financiar ‘ciudades santuario’ para mantener a los inmigrantes ilegales dentro, pero no quieren financiar el muro fronterizo para mantenerlos fuera. Para mí, eso es al revés”, dijo Homan, quien alabó las acciones de Donald Trump contra los migrantes.

 “Este presidente ha hecho más por la seguridad fronteriza y la seguridad pública que cualquiera de los seis presidentes para los que he trabajado”.

Finalmente recalcó que la actual administración ha hecho que ICE pueda realizar su trabajo. “Desde su liderazgo en enero, los cruces fronterizos están en un mínimo de 45 años. Ahora que no es una coincidencia. Eso es porque este presidente ha permitido que los trabajadores de la Patrulla Fronteriza y el ICE hagan su trabajo“.

Actuar de inmediato porque muchos beneficiarios de DACA están a punto de perder o ya han perdido sus permisos a raíz de la rescisión del programa. No actuar es crear una comprensible incertidumbre y ansiedad entre las comunidades de inmigrantes”, apuntan los legisladores republicanos. Al plazo para tomar la decisión termina hasta el mes de marzo, por lo que el liderazgo republicano no ha querido acelerar el proceso.