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La revista Texas Observer obtuvo, bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA), documentos que ofrecen nuevos detalles sobre los planes del gobierno del presidente Donald Trump para la construcción de 53 kilómetros de muro fronterizo en 15 segmentos en partes del sureste de Texas.

CONSTRUCCIÓN

Un mapa producido en mayo pasado por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos revela planes de construir las barreras a través de tres reservas naturales, incluido el Parque Estatal Bentsen-Rio Grande, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Santa Ana y el Centro Nacional de Mariposas.

Los documentos también revelan que una sección del muro de 3.6 kilómetros impactaría las funciones de una iglesia y de un cementerio, así como a numerosas casas. Otra sección dividiría un parque de casas móviles, lo que afectaría a "más de 100 propietarios".

"Bonito parque de casas rodantes, muchos jubilados viven allí permanentemente", dicen las notas.

OTROS DETALLES

Además, correos electrónicos entre los ingenieros gubernamentales y empleados de la firma de construcción Michael Baker International, que trabaja en el proyecto, detallan la instalación de torres de video vigilancia de 36.5 metros de alto y luces para iluminar la zona de aplicación de la ley.

Cabe destacar que en los documentos se muestra que la construcción del muro está retrasada.

PROBLEMAS

Debido a la edificación, surge la preocupación de que algunos residentes estadounidenses quedarían “atrapados” en áreas entre frontera y el muro, motivó a la organización “Proyecto de Derechos Civiles de Texas” comenzar a recopilar los nombres de esas personas en abril de 2017.

La construcción del muro dejaría a dichos residentes en territorio estadounidense, pero fuera del muro fronterizo que separaría a Estados Unidos de México.