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Ni el desequilibrante jugador del América, Diego Laínez, pudo ante la defensa iraquí en el primer partido del Mundial Sub 17

La Selección Mexicana tuvo un debut lleno de claroscuros en el Mundial Sub 17: lució muy nerviosa en la zona defensiva, logró rescatar el empate 1-1 ante el campeón asiático, Irak, pero tuvo el balón la mayor parte del partido.

Con pases largos para Mohammed Dawood, goleador en la eliminatoria de Asia, los iraquíes dejaron ver que apostarían durante todo el encuentro a que su delantero ganara uno de esos pelotazos a los defensas mexicanos.

A pesar de esos avisos, el Tri no cuidó su última línea y el capitán Carlos Robles, quien lució inseguro todo el primer tiempo, falló al intentar dejar en fuera de lugar a Dawood en el gol de los asiáticos al minuto 16.

Hasta los cinco minutos de la parte complementaria, los dirigidos por Mario Arteaga consiguieron el empate, obra de Roberto De la Rosa.

A partir de ese gol, Irak realizó dos cambios defensivos para mantener el empate y lo consiguió a pesar de los intentos del Tri, principalmente a través de Diego Laínez, canterano del América, quien estuvo muy desequilibrante por la banda izquierda y luego por el centro.

“Siempre los inicios de torneo son complicados, se juega el nerviosismo de parte de los jóvenes. Este delantero (Dawood) solito nos metió en problemas con la línea defensiva. En el segundo tiempo el equipo sabía que tenía que buscar el resultado, que no estaba jugando como estaba acostumbrado y salieron más decididos”, declaró Arteaga.

El Tri infantil jugará el próximo miércoles contra Inglaterra, que goleó 4-0 a Chile, previamente.

(igc)