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En medio de las estrictas medidas migratorias del presidente Donald Trump, el movimiento santuario que ofrece refugio a inmigrantes en iglesias se ha duplicado. En los últimos años, se convirtió en una opción de permanencia para indocumentados que tienen órdenes finales de deportación. 

SANTUARIO

Un reciente caso sobre el poder de estos refugios fue el de la guatemalteca Nury Chavarría, quien iba a ser deportada el pasado 20 de julio pero días antes se refugió con sus hijos en una iglesia de ios Pentecostal en New Haven.

Durante su estancia en el santuario, la mujer recibió apoyo del gobernador Dannel Malloy y miembros de la comunidad. 

“Con más de 24 años comprueba que la administración de Donald Trump miente cuando afirman que las políticas migratorias se concentran en los llamados hombres malos”, enfatizó Malloy.

Asimismo anunció que una corte federal permitió que la hispana permaneciera en el país temporalmente.


Foto: Listín USA

MOVIMENTO QUE COBRA FUERZA

Según información de la entidad humanitaria Church World Service la entidad humanitaria Church World Service, durante el año pasado, antes de que el mandatario llegara al poder, existían cerca 400 iglesias declaradas como “santuarios” en el país, y actualmente los templos que se han proclamado refugios alcanzan los 800, incrementando el movimiento en un 200% bajo la retórica de Trump.