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Una vez que Saúl Álvarez venció a Julio César Chávez Jr. el 6 de mayo en el T-Mobile Arena, las pantallas del inmueble confirmaron que el siguiente combate para Canelo sería ante el kazajo Gennady Golovkin.

Cuatro meses después, ambos pugilistas están instalados en el MGM Grand, donde fueron recibidos por decenas de fans. En el lobby del hotel fue instalado un ring, donde cada uno de los peleadores convivió con sus fans.

El primero en llegar fue el Golovkin, acompañado de su entrenador mexicano, Abel Sánchez. “Por fin llegó el momento y creo que esta pelea tiene todo el potencial para igualar grandes combates. Es una pelea que los fans pidieron y ahora no queda otra más que ir para adelante”, declaró.

Sin embargo, la mayor parte de la gente reunida en el MGM esperaba al mexicano y una vez que arribó al hotel sede se dejaron escuchar los gritos eufóricos “Canelo, Canelo”.

 

El tapatío aseguró que su objetivo es terminar la batalla antes de los 12 rounds: “Esta es una pelea para la cual me preparé para noquear. Es mi momento y lo demostraré. Golovkin es un gran peleador y esta pelea será sólo para complacer a los fanáticos”, indicó Álvarez.

De obtener la victoria, el mexicano llegaría a 50 victorias, pero le restó valor a la estadística. “El número 50 no es tan importante, lo que me importa es la pelea porque lo es para mi carrera, para mi equipo, lo que me interesa es ganar”.