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Este sábado por la tarde, nueve integrantes de una familia mexicana residente de Phoenix, murieron luego de que fueran arrasados por una avalancha de agua y lodo mientras celebraban un cumpleaños en las cascadas de Cold Spring, Arizona.

La familia decidió festejar el santo de María Raya en las cascadas, sin imaginar que una avalancha de 40 pies de altura de agua y lodo terminaría con la vida de la festejada, la de sus tres hijos y otros miembros de su familia.

La tragedia

Sin imaginar que en tan solo unos segundos esa felicidad se convertiría en desdicha, la avalancha terminó con la vida de Maribel Raya, de 24 años, su hija Erika Raya, de 2, y el hermano de Maribel, Javier Raya, de 14 años.

Asimismo, los cuerpos de los niños Emily de 3, Mia de 5 y Danny de 7 años, fueron recuperados junto con el de su madre. Mientras que el cuerpo del padre de los menores Héctor Miguel Garnica se encuentra desaparecido.

De igual modo, Selia García, madre de María, Maribel y Javier, de 60 años, también están entre las víctimas, junto con su nieto Jonathan León.

Otros cuatro miembros de la familia, una pareja casada y sus dos hijos, fueron trasladados a un hospital local por hipotermia.

El relato

De acuerdo a Univision Noticias una testigo que se encontraba en el lugar narró los hechos.

Alrededor de las 15:15 horas el cielo se oscureció y empezó a llover, entonces ella y los amigos con quien se encontraba decidieron caminar por un sendero y vieron como el agua bajaba de la montaña fuerte y rápido.

“Vimos a un hombre pegado de un árbol con su bebé, él dijo que otras diez personas fueron arrastradas por el agua”, contó Disa Alexander, quien grabó con su teléfono el deslave.

En medio de la avalancha, algunos pudieron subir a lo alto para desde allí gritar los nombres de sus familiares, en medio de la oscuridad pudieron ver el cuerpo de un niño entre los escombros.

Una amiga de Susan, hija, hermana, tía de las víctimas y madre de uno de los menores fallecidos, relató la desesperación que vivieron miembros de esta familia.

“Nosotros fuimos a buscarlos, después de una hora de caminar, encontré a una de las niñas atorada en un árbol”, relató Indira Ibarbol, amiga de la familia. 

También dijo que uno de los hermanos alcanzó a ver cuando venía el agua, y les gritó que se salieran pero fue en cuestión de segundos que se llevó todo a su paso.

“No hay palabras para decir como esa esto, perder una persona en una familia te desmorona, pero perder 10, eso no tiene nombre”, expresó Ibarbol.

Con información de Univision