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Los integrantes del Ballet Folklórico Mexicano de Nueva York (BFMNY) están en vísperas de ponerse de manteles largos con motivo de celebrar, próximamente, su 35 aniversario.

“Cuco” González, su director artístico, prepara algo muy especial; adelanta que será una remembranza dancística acerca de la historia del grupo.

En entrevista con el Diario de México edición USA, los miembros de la mesa directiva de la agrupación: Aldo Cano, Ofelia Medina, Esmeralda Hidalgo y “Cuco” González, coinciden en que el Ballet, fundado en 1983 en Nueva York por los hermanos Butrón, surgió con un espíritu comunitario.

Bajo esta premisa “Cuco” González busca llevar a cabo un festejo y “celebrarlo con la comunidad. El espíritu del Ballet siempre ha sido comunitario e incluyente, así ha sido el Ballet Folklórico en estos 35 años y por él han pasado miles de personas, no solamente mexicanos, sino de muchas nacionalidades”.


Foto: Javier Gochis

El sentido de pertenencia e identidad que ha generado la agrupación entre sus integrantes, durante tres décadas y media, ha hecho que, más allá de ser un grupo artístico, se convierta en una gran familia, asevera Aldo Cano que, como muchos otros mexicanos, llegó a la Gran Manzana y el BFMNY se volvió su familia.

“El Ballet Folklórico surgió del Centro Mexicano de Nueva York, que fue el primer grupo social y cultural de México en la Gran Manzana; de los miembros de esa organización nació el BFMNY en 1983” recuerda Cano.

“En un inicio eran padres de familia que querían enseñarle a sus hijos la cultura y la tradición de México esos padres de familia se reunían a pasar una tarde de domingo junto con la familia y esos niños fueron creciendo y aprendiendo a bailar”, dice Esmeralda Hidalgo, publirrelacionista del grupo.

“Esas familias de migrantes que vinieron a establecerse a Nueva York, los hijos fueron los que iniciaron el grupo, y de esta manera los mexicanos compartieron su cultura con la comunidad en la que se estaban desarrollando”, agrega Cano.

“Cuco” González asegura que la base de un grupo folklórico se da a través de la convivencia social de las familias.

“El respeto inicia cuando las comunidades se conocen”, finaliza.

Un ballet que ha hecho historia

La agrupación ha desfilado durante sus 35 años de vida por escenarios como el Carnegie Hall, el Lincoln Center y el Madison Square Garden, por mencionar a algunos.

“Hemos hecho historia aquí en Nueva York como grupo cultural –comenta ‘Cuco’ González- pues de hecho han existido muchas organizaciones que ya han desaparecido, pero el Ballet continúa”.


Foto: Javier Jochis

México, un país que baila

Ofelia Medina, tesorera del grupo, detalla que su familia está celosa del BFMNY, “por el tiempo  que le dedico, pero es que más allá del orgullo por nuestra cultura, es que nos gusta el folklore. ¡Nos gusta el baile!”, afirma.

 Aldo Cano, de la mesa directiva, apunta que “nadie recibe un sueldo por las actividades que cada quien hace en el ballet, es en realidad puro amor al arte”.

Hacen labor casi académica

Aldo Cano detalla que el trabajo que se lleva a cabo al interior del Ballet para lograr cada puesta en escena “es sin lugar a dudas un trabajo académico, porque el trabajo folklórico es de escuela”.

“Cuco” González, otro miembro de la mesa, asegura que los mismos integrantes confeccionan sus vestuarios y “buscamos que se apeguen a la tradición porque la imagen cuenta mucho”.

Preparan gran celebración

“Cuco” González, quien busca convocar a la celebración a ex integrantes y grupos que se han formado a partir del Ballet Folklórico, asegura que el festejo con motivo de los 35 años –que ocurrirá en 2018.  “será toda una gama de bailes desde que iniciamos hasta hoy,  La Guelaguetza es la última adquisición”. El Ballet se presentó en la fiesta oaxaqueña en Nueva York.


Foto: Javier Jochis